CRIMINOLOGÍA

En este apartado podremos ver brevemente la historia de cada criminal, con datos sacados de Wikipedia, y la Morfopsicología de cada uno de ellos, con su correspondencia física y psicológica. Adelante!

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Gertrude Baniszewski: la asesina despiadada

Gertrude Nadine Baniszewski (19 de septiembre de 1929 – 16 de junio de 1990) fue una asesina estadounidense que con ayuda de sus hijos y jóvenes de su vecindario produjeron la tortura prolongada, mutilación y asesinato de Sylvia Likens. El caso fue llamado como «el peor crimen perpetrado contra un solo individuo en la historia de Indiana».

Primeros años:

Baniszewski nació como Gertrude Nadine Van Fossan el 19 de septiembre de 1929 en Indianápolis, Indiana, siendo la tercera de 6 hijos. En 1940 fue testigo de la muerte de su padre de un repentino ataque al corazón. Cinco años más tarde, dejó la escuela a la edad de 16 años, para casarse con John Baniszewski, de 18 años de edad, con quien tuvo seis hijos. Ambos estuvieron juntos durante 10 años hasta que debido al temperamento de John tuvieron que divorciarse. Luego a los 34 años conoció a Dennis Lee Wright, un joven de 23 años con el que comenzó una nueva relación. Él abusaba de Baniszewski y ella tuvo un hijo con él, Dennis; luego de que éste nació, Wright abandonó a Gertrude, pero la visitaba constantemente solo para pedirle dinero.

Sylvia Likens:

En julio de 1965, Betty y Lester Likens, dos trabajadores ambulantes de feria y carnaval conocieron a Baniszewski en la iglesia, y le sugirieron que cuidase de sus dos hijas, Sylvia Marie Likens de 16 años y Jenny Faye Likens de 15 años, a cambio de unos muy necesarios 20 dólares por semana. Ella aceptó, y al principio todo anduvo bien, las hermanas Likens jugaban e iban a la escuela con los hijos de Baniszewski, y la acompañaban a la iglesia. Baniszewski y las Likens jugaban y se llevaron bastante bien durante la primera semana. Sin embargo, la primera vez que los 20 dólares enviados por los padres de las niñas llegaron con tan solo un día de retraso, Baniszewski «víctima» de depresión y con constantes ataques de ira, obligó a la niñas a que bajaran al sótano y se inclinaran sobre una cama y las azotó. Sin embargo, Sylvia rogó a Gertrude que no agrediese a su hermana (debido a ser la hermana más pequeña y por la enfermedad de la que padecía), y que lo pagase con ella. Gertrude aceptó. Ese sería el comienzo de un patrón regular de maltratos a las menores y el posterior crimen.

Tortura y posterior asesinato de Sylvia:

Dos semanas después de haber dejado a las niñas al cuidado de Baniszewski, los Likens volvieron a visitar a sus hijas, no hubo ninguna queja al respecto así que se marcharon conformes, y a partir de ahí Baniszewski, sus hijos, y varios adolescentes del vecindario empezarían la verdadera tortura física y psicológica de Sylvia. Por alguna razón simplemente no podía soportar a las chicas, y sobre todo a Sylvia, con quien más se desquitaba; posiblemente sentía una especie de celos debido a que ella era hermosa, joven y virgen.


Un día le pregunta a Sylvia porqué pasaba tanto tiempo en la tienda donde trabajaba, y Likens le dijo que solía juntar botellas de soda vacías para ganar un dinero extra. No le creyó y obligó a la joven a que se introdujera una botella de Coca-Cola en su vagina​ frente a todos sus hijos y Jenny, ésta se rompe, y los vidrios desgarran las paredes vaginales de Sylvia. También después de fumar solía apagar su cigarrillo en el cuerpo de la joven, además de golpearla con una paleta, y cuando se cansaba, le otorgaba la tarea de golpearla varias veces al día a su hija Paula Baniszewski quien tenía 18 años. Incluso en ocasiones obligaba a la hermana de Sylvia, Jenny, a que la golpeara en la cara.


Gertrude a la hora de cenar sólo le daba pocas raciones de agua, galletas saladas, y algunas sobras. Una vez mandó a su hija Stephanie Baniszewski y su novio Coy Hubbard (un adolescente del vecindario), a arrojarla por las escaleras del sótano; así, Sylvia recibió un fuerte golpe en la cabeza y permaneció inconsciente durante dos días. Coy Hubbard, quien tenía 15 años y era el novio de Stephanie, era experto en judo y le encantaba lanzar a la joven por los aires hacia un colchón que se suponía que era donde tendría que aterrizar, pero muchas veces calculaba mal y Sylvia caía al suelo de cemento.
Pocas semanas antes del crimen Baniszewski obligó a Likens a escribir una carta dirigida a sus padres comentando que ella y su hermana lo estaban pasando bien, y luego, con ayuda de sus hijos escribió con una aguja al rojo vivo «I am a prostitute and proud of it!» («¡Soy una prostituta y estoy orgullosa de ello!»), en el estómago y abdomen de Likens; y al sentirse incapaz de terminar, Richard Hobbs terminó ese trabajo.


Al día siguiente formuló la manera de deshacerse de Sylvia: le comentó a su hijo John Jr., que podían ir a tirarla a un basurero cuando ella se encontrase desfalleciendo, para que así muriera. Sylvia oyó la conversación e intentó huir, pero Gertrude la detuvo rápidamente y volvió a tirarla por la escaleras del sótano, encerrándola nuevamente.
En la tarde del martes 26 de octubre de 1965, Gertrude le ordenó a Stephanie Baniszewski y a Richard Hobbs que le tirasen un balde con agua ardiendo a Sylvia mientras dormía para que despertara. Ellos así lo hicieron, pero la chica quedó totalmente inmóvil, dándose cuenta entonces de que ya no respiraba. Stephanie se desesperó e intentó reanimarla, pero para entonces ya era tarde, Likens ya estaba muerta. Las causas de la muerte fueron hemorragia cerebral, shock, e inanición.


Richard Hobbs fue quien llamó a la policía esperando que ellos la reanimaran. Los oficiales se percataron de las heridas de la chica y de su grado de desnutrición, le preguntaron a los jóvenes que fue lo que había pasado, pero ninguno respondió. Baniszewski trato de explicarles que unos vándalos le hicieron eso y sus hijos la habían traído a casa. Entonces Jenny Likens estalló en llantos y le dijo a los oficiales «Sáquenme de aquí y les diré todo». Gertrude, sus hijos, y varios jóvenes del vecindario fueron arrestados por la policía. Moisés Acedo Codina, Morfopsicologías, Fisiognomías, Psicologías, Morfologías,

Juicio y condena:

Gertrude Baniszewski, sus hijos, Hobbs, y Hubbard, tuvieron libertad bajo fianza en espera del juicio.
Gertrude fue hallada culpable de asesinato en primer grado y sentenciada a cadena perpetua.6​ Se le recluyó en la Prisión de Mujeres de Indiana. Obtuvo su libertad condicional por buen comportamiento el 4 de diciembre de 1985, tras estar 20 años en prisión.7​8​ Ella se cambió el nombre por el de Nadine van Fossan y se mudó a Iowa, donde murió de cáncer de pulmón el 16 de junio de 1990, pocos años después de aceptar finalmente su culpabilidad.
Paula Baniszewski fue hallada culpable de asesinato en segundo grado y sentenciada a cadena perpetua. Obtuvo su libertad condicional el 23 de febrero de 1973, después de servir 7 años en prisión. Tuvo una hija en ese mismo año y la llamó Gertrude.
Coy Hubbard fue hallado culpable por homicidio impremeditado y sentenciado a 21 años de prisión. Se convirtió en un delincuente y volvió a la cárcel con frecuencia.
Richard Hobbs murió de cáncer de pulmón a la edad de 21 años, 4 años después de salir del reformatorio.
John Baniszewski Jr. pese a tener 13 años de edad, fue sentenciado a cumplir 21 años de cárcel; fue el preso más joven del reformatorio de la historia de ese estado. Tras cumplir su condena, se convirtió en pastor laico, para contar su historia.
Stephanie Baniszewski fue hallada culpable por cómplice y fue sentenciada a cumplir 12 meses en prisión. Ella junto con Coy Hubbard arrojaron a Sylvia por las escaleras del sótano, lo que le produjo una hemorragia cerebral.

Moisés Acedo Codina, Morfopsicologías, Fisiognomías, Psicologías, Morfologías,

MORFOPSICOLOGÍA Y BREVE ANÁLISIS MORFOPSICOLÓGICO:

Ojos átonos: los ojos caídos pertenece al grupo de personas que «desconectan» de la realidad con facilidad.
Sienes hundidas: producen ideas laberínticas y posible desencadenamiento de locura.
Nariz cóncava: en Morfopsicología le llamamos la nariz «del niño». En un niño es normal, pero en un adulto no tanto, ya que denota inmadurez, espíritu caprichoso y tendencia a mandar sobre los demás.
Orificios redondos: significan brutalidad. Lo vemos en la mayoría de los animales.
Zona emocional retraída: esto significa Sistema Límbico retractado, y por tanto, inhibición de sentimientos inminente y posible psicopatía.
Pómulos dilatados: existe imposición de la propia voluntad, por las buenas o por las malas.
Asimetrías presentes: las asimetrías de hueso, pueden dar creatividad si integran bien, pero como no es el caso, llevan a neurosis, depresión, bipolaridad y ciclotimias severas recurrentes.
Boca entreabierta: es muy mala señal, ya que denota dejadez y tendencia a los vicios.

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Mark David Chapman: el asesino de Jhon Lennon

Mark David Chapman (Fort Worth, Texas; 10 de mayo de 1955) es un presidiario estadounidense, sentenciado por el asesinato del músico y exmiembro de The Beatles, John Lennon, el 8 de diciembre de 1980.

Cometió el delito mientras Lennon y su esposa Yoko Ono estaban fuera del edificio de apartamentos Dakota, en Nueva York. Chapman disparó cinco veces a Lennon, alcanzándole una de ellas en la espalda provocándole una herida en el pulmón derecho; otra de ellas impactó en el brazo izquierdo de Lennon; otra le impactó en el cuello; la cuarta bala le ocasionó una hemorragia en una arteria del corazón y la quinta bala impactó en la pared. Permaneció en el lugar hasta que fue arrestado por la policía, y se declaró culpable del delito. Fue sentenciado a cadena perpetua, y en la actualidad está encarcelado en el Wende Correctional Facility en Alden (estado de Nueva York) después de haberle sido denegada la libertad condicional en once ocasiones.

Biografía:

Chapman nació en Fort Worth, Texas en 1955. Su padre, David Curtis Chapman, fue sargento de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, y su madre, Kathryn Elizabeth Pease, era enfermera. Su hermana menor, Susan, nació siete años después. Chapman declaró que tenía miedo a su padre cuando era niño, ya que éste abusaba físicamente de su esposa e hijo. También fantaseaba con tener el poder de un dios sobre un grupo de «pequeñas personas» imaginarias. Chapman asistió al instituto en el Columbia High School en Decatur, Georgia. A los catorce años de edad tomaba drogas, se saltaba las clases, y una vez huyó de su casa y vivió en las calles durante dos semanas. Chapman declaró que era víctima de acoso escolar debido a que no era un buen atleta. Su banda favorita era The Beatles. En ese momento consumía marihuana, cocaína, ácido, heroína, mezcalina y barbitúricos.

Vida adulta:

En 1971, Chapman se convirtió al cristianismo, y distribuía publicaciones religiosas. Conoció a su primera novia, también cristiana, llamada Jessica Blankenship. Comenzó a trabajar como consejero de campamento de verano de la Young Men’s Christian Asociation (YMCA); era muy popular entre los niños, que le pusieron como sobrenombre «Nemo». Ganó un premio al mejor consejero y fue nombrado asistente del director.​ Aquellos que lo conocieron en su trabajo con otras personas le describían como un trabajador excepcional.4​ Un amigo le recomendó el libro de J.D. Salinger El guardián entre el centeno, y la historia pronto tuvo una gran importancia personal para él, hasta el extremo que declaró que deseaba modelar su vida a imagen de la del protagonista, Holden Caulfield. Después de graduarse en Columbia High School, Chapman se mudó por un tiempo a Chicago; tocaba la guitarra en iglesias y locales nocturnos cristianos, actuando junto a su amigo, que hacía imitaciones. Trabajó también con éxito en YMCA con refugiados vietnamitas en un campo de reasentamiento en Fort Chaffe (Arkansas), tras una breve visita al Líbano para el mismo trabajo. Fue nombrado coordinador de área y asistente clave para el director del programa, David Moore, que luego declaró que Chapman se preocupaba profundamente por los niños y trabajaba mucho. Chapman acompañó a Moore a reuniones con funcionarios del gobierno, y el Presidente de los Estados Unidos Gerald Ford le estrechó la mano.

Chapman empezó a estudiar con su novia Jessica en la Universidad Covenant (una universidad evangélica presbiteriana especializada en las artes liberales) en Lookout Mountain, Georgia. Sin embargo, Chapman no permaneció mucho tiempo en sus estudios y se obsesionó con la culpa tras haber tenido una aventura. Comenzó a tener pensamientos suicidas y a sentirse un fracasado. Dejó la universidad y su novia lo dejó a él poco después. Volvió a trabajar en el campo de reasentamiento, pero se fue tras una discusión. Posteriormente obtuvo un trabajo como guardia de seguridad, asistiendo a un curso de una semana que lo cualificaba para portar armas en dicho trabajo. Hizo otro intento de ir a la universidad pero abandonó nuevamente.

Intento de suicidio:

En 1977, Chapman intentó suicidarse por asfixia con monóxido de carbono; conectó un tubo de aspiradora al escape de su coche y puso el otro extremo dentro, pero la manguera se derritió en el tubo de escape y el intento fracasó. Un psiquiatra lo admitió en el Castle Memorial Hospital por depresión. Tras salir de allí, el hospital lo contrató a tiempo parcial. Tocaba la guitarra para los pacientes y les aconsejaba. Se mudó a vivir con un ministro presbiteriano. Sus padres comenzaron los procesos de divorcio, y su madre se fue con Chapman a Hawái.

Matrimonio:

En 1978, Chapman realizó un viaje de seis semanas alrededor del mundo, inspirado parcialmente por la película La vuelta al mundo en ochenta días, visitando lugares como Tokio, Seúl, Hong Kong, Singapur, Bangkok, Nueva Delhi, Beirut, Ginebra, Londres, París y Dublín. Comenzó una relación sentimental con su agente de viajes, una mujer japonesa-americana llamada Gloria Abe. Se casaron el 2 de junio de 1979. Buscando más dinero, Chapman obtuvo un trabajo en Castle Memorial Hospital en la imprenta, con lo que pasó a trabajar solo en lugar de estar con el personal y los pacientes. Fue despedido por Castle Memorial Hospital y vuelto a contratar; posteriormente tuvo una pelea a gritos con una enfermera y renunció. Obtuvo un trabajo como guardia de seguridad por las noches y comenzó a beber. Chapman desarrolló una serie de obsesiones (que incluían aquel libro, El guardián entre el centeno, música, y en particular John Lennon) y comenzó «a escuchar voces». En septiembre de 1980, le escribió una carta a su amiga, Lynda Irish, en la que decía, «Me estoy volviendo loco», la firmaba como «The Catcher in the Rye» («El guardián entre el centeno»).​

El asesinato de John Lennon:

La entrada del edificio Dakota, donde Chapman asesinó a Lennon.
Chapman fue a Nueva York en octubre de 1980 planeando asesinar a Lennon y pasar a la historia por ello. Dejó la ciudad durante un corto tiempo para obtener municiones de una amiga suya en Atlanta. Regresó a Nueva York en noviembre pero, después de ir al cine y ser inspirado por la película Ordinary People, regresó a Hawái y le dijo a su esposa que había estado obsesionado con asesinar a Lennon pero que ya no lo estaba. Concertó una cita para ver un psicólogo clínico, pero en cambio el 6 de diciembre voló de nuevo a Nueva York. Le ofreció cocaína a un taxista.

En el día antes del asesinato, Chapman abordó al cantautor James Taylor. Según Taylor, «el hombre me puso contra la pared y estaba humedecido por un sudor maníaco, decía cosas raras sobre lo que iba a hacer y sus cosas sobre cómo John iba a estar interesado, y que iba a ponerse en contacto con Lennon».

En la mañana del 8 de diciembre de 1980, partió desde el Hotel Sheraton, tras dejar cosas personales en su habitación para que la policía lo encontrara. Chapman compró un ejemplar de The Catcher in the Rye (El guardián entre el centeno), en que él escribió «Esta es mi declaración», y lo firmó como «Holden Caulfield». Luego pasó la mayor parte del día en la entrada del edificio Dakota donde Lennon vivía con su esposa, hablando con otros fanes y con el portero. En un momento dado, un distraído Chapman perdió de vista a Lennon al salir de un taxi y entrar al Dakota durante la mañana. Más tarde pero aún por la mañana, se encontró con el ama de llaves de Lennon, que acababa de sacar a Sean Lennon a dar un paseo. Chapman se acercó para estrechar la mano de Sean y dijo que era un niño hermoso, citando la canción de Lennon, «Beautiful Boy».

Alrededor de las cinco de la tarde, Lennon y Ono dejaron el Dakota para una sesión de grabación en Record Plant Studios. Mientras caminaban hacia su limusina en la acera, Chapman le dio la mano a Lennon y le tendió una copia del nuevo disco de Lennon, Double Fantasy, para que la firmara.​ El fotógrafo Paul Goresh estaba presente cuando Lennon le firmó el álbum a Chapman y tomó una fotografía del momento. Chapman declaró: «En ese momento, mi parte buena ganó y quería regresar a mi hotel, pero no podía. Esperé hasta que regresó. Él sabía dónde van los patos en invierno, y yo quería saberlo» (en una referencia a The Catcher in the Rye, dado que era una pregunta que recurrentemente se hacía el protagonista).

Alrededor de las 10:49 p.m., la limusina de Lennon regresó al Dakota. En la acera, Lennon y Ono salieron del coche, pasaron al lado de Chapman y caminaron hacia el arco de entrada al patio del edificio. Desde la calle que estaba a sus espaldas, Chapman disparó cinco balas con un revólver calibre 38 Special, de las cuales cuatro impactaron a Lennon en la espalda y el hombro izquierdo. El certificado de defunción​ describía la causa de la muerte: «Heridas múltiples en el hombro izquierdo y pecho; pulmón izquierdo y arteria subclavia izquierda; hemorragia externa e interna. Shock».

Chapman permaneció en la escena, sacó su copia de The Catcher in the Rye y lo leyó hasta que llegó la policía. Miembros del Departamento de Policía de Nueva York fueron los primeros en examinar los disparos; reconociendo que las heridas de Lennon eran severas, decidieron llevarlo a su coche policial al Hospital Roosevelt. Chapman fue arrestado sin ningún incidente. En su declaración a la policía tres horas después, Chapman dijo, «Estoy seguro que la mayor parte de mí es Holden Caufield, el personaje principal del libro. El resto de mí debe ser el Diablo».13​ Lennon fue declarado muerto a las 11:15 p.m. en St. Luke’s-Roosevelt Hospital Center.

Actualidad:

Chapman fue condenado por el crimen en agosto de 1981, a una pena de veinte años a cadena perpetua. Los veinte años se cumplieron en el año 2000, pese a ello permanece en su celda del Correccional de Attica, puesto que le ha sido denegada la libertad condicional en diez ocasiones.

Moisés Acedo Codina, Morfopsicologías, Fisiognomías, Psicologías, Morfologías,

MORFOPSICOLOGÍA Y BREVE ANÁLISIS MORFOPSICOLÓGICO:

Pasado: medio exógeno con recuerdos e infancia traumada. Abusos por parte del padre hacia él muy desagradables. Medio endógeno con posible Síndrome de Caín, por ser el hermano mayor.

Frente muy concreta de modelado abollado: esto produce obcecación de los pensamientos, y mucho fanatismo u obsesión. Fijación de ideas.
Zona media retraída en altura con pómulos dilatados: esto siempre denota un Sistema Límbico retractado, y por tanto, con inhibición de las emociones y los sentimientos. Tendencia a la psicopatía criminal en su caso (retracción en altura de la zona media con pómulos prominentes). Los pómulos dilatados significan imposición de la propia voluntad, por las buenas o por las malas.
Nariz cóncava con orificios redondos: en un niño es normal, pero en un adulto no. Significa inmadurez, espíritu de capricho, tiranía, autoridad impuesta, y brutalidad por los orificios redondos: podemos observar estos los poseen la mayoría de la mayoría de los animales.
Comisuras caídas: esto indica represión. Pulsiones no satisfechas ante la vida, y no superadas de forma favorable.
Mentón en retroceso severo: este elemento señala mucha timidez y temor al entorno, pero en exceso conlleva un posible trastorno esquizoide.

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Theodore Robert Bundy – Ted Bundy

Theodore Robert Bundy (nacido Cowell; 24 de noviembre de 1946 – 24 de enero de 1989) más conocido como Ted Bundy, fue un asesino en serie estadounidense. Después de más de una década negándolo, confesó treinta y seis homicidios de mujeres estadounidenses, que cometió en siete estados entre 1973 y 1978. El número real de víctimas es desconocido. Se le comprobaron treinta y seis (36) asesinatos, fue condenado a muerte y ejecutado en la silla eléctrica el 24 de enero de 1989.

Infancia:

Bundy como colegial en 1965.
Hijo biológico de un veterano de la fuerza aérea (a quien nunca conoció) y de Louise Cowell, vivió sus primeros cuatro años en casa de sus abuelos maternos. Durante este tiempo creyó que sus abuelos eran sus padres y que su madre era su hermana mayor.
En 1950, Ted y su madre se mudaron a Tacoma (Washington) con otros familiares. Allí, Louise conoció a Johnnie Culpepper Bundy, un cocinero del ejército con el que se casó en mayo de 1951 y del que Ted posteriormente adoptó el apellido. El matrimonio tuvo cuatro hijos, pero Ted nunca creó un lazo afectivo con el marido de su madre.

Universidad:

Fue un estudiante aplicado y con buenas notas en la Universidad de Washington y en la Universidad de Puget Sound (Tacoma) consiguiendo una licenciatura en psicología. Trabajó en varios lugares sin durar mucho tiempo en ellos.
En 1967 se enamoró de Stephanie Brooks (seudónimo de Dayanne), una joven de una familia acomodada. Brooks fue el sueño hecho realidad de Bundy, pero dos años después ella se graduó en psicología y finalizó la relación por considerar que su pareja era indiscreta y carecía de objetivos claros en la vida. Bundy nunca superó la ruptura y se obsesionó con ella, manteniendo contacto a través de cartas para, así, intentar reconquistarla.
Abandonó los estudios durante un tiempo y después regresó a la Universidad de Washington para matricularse en Derecho. Fue considerado un estudiante brillante y estimado entre sus profesores. Paralelamente inició una relación de cinco años con Elizabeth Kloepfer (seudónimo de Meg Anders), quien era divorciada y tenía una hija pequeña. Sin embargo, Kloepfer desconocía que su novio había estado saliendo con una chica de San Francisco, California, con la que se seguía escribiendo cartas.
Durante 1969 y 1972 todo fue bien: envió solicitudes de admisión a escuelas de Derecho y estuvo involucrado en actividades comunitarias. Incluso obtuvo una condecoración de la policía de Seattle por salvar a un niño de tres años de morir ahogado. También se relacionó con figuras importantes del Partido Republicano de los Estados Unidos. Todo cambió en 1973, cuando se reencontró con Brooks, con la que mantuvo una relación que duró entre el verano e invierno de ese mismo año. Al final, Bundy la abandonó sin que ella volviera a saber nunca más de él.

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MORFOPSICOLOGÍA Y BREVE ANÁLISIS:

Marco retractado: el marco alargado, es decir, retraído, siempre pertenece a personas que prefieren la calidad a la cantidad, no conformándose con cualquier cosa.
Zona alta en RF profunda: mucha reflexión antes de actuar. Premeditación.
Ligera tendencia al abollado: el modelado o contorno de rostro, produce fanatismo y obsesión. Por ello y conjuntamente con su marco retraído, se desarrolló en Ted el fetiche hacia los calcetines, los pies y el asesinato como medio de excitación.
Escotadura nasal: el Plano de Marte separa totalmente las emociones del pensamiento. También significa inmadurez afectiva.
Zona media corta: existe una retracción del Sistema Límbico emocional, y por tanto, una gran tendencia a la psicopatía criminal, en su caso, ya que además existe dilatación de pómulos (imposición de la propia voluntad).
Filtrum alargado: denota independencia y «control» sobre los actos, que en su caso es cálculo previo a los delitos.
RLN: el aplanamiento de las mejillas laterales de la nariz, significa «cólera blanco» generado por tensión acumulada, pudiendo explotar de golpe y desproporcionadamente, en cualquier momento.
Boca cerrada en cremallera: tensión y crueldad que pueden salir con toda la dureza, en el momento que se considere oportuno.
Mandíbula dilatada: alta realización de las ideas propias y de los propios proyectos, que en su caso, era violar y asesinar.

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Magdalena Solís – La sacerdotisa sangrienta

Magdalena Solís (Tamaulipas, década de 1930 o 1940). Fue una asesina en serie y líder sectaria mexicana, conocida como la Gran Sacerdotisa de la Sangre. Fue responsable de por lo menos 8 asesinatos, según algunas fuentes su número real de víctimas asciende a 15, cometidos en la pequeña comunidad de Yerba Buena (San Luis Potosí), cercana a la ciudad de Monterrey, en el estado mexicano de Nuevo León. Su historia se trata de uno de los pocos casos documentados de asesinas en serie femeninas que tuvieron una clara motivación sexual (era una criminal sexual). Era una asesina organizada, visionaria, sedentaria, depredadora sexual y que mataba en grupo.

Perfil psiquiátrico:

Magdalena Solís provenía de una familia de escasos recursos, y muy probablemente, disfuncional. Aparentemente, comenzó a ejercer el oficio de la prostitución a temprana edad; oficio en el que laboraría hasta su unión, junto con su hermano Eleazar Solís (quien también trabajaba como su proxeneta), a la estafa y secta de Santos y Cayetano Hernández, en 1963. Tras su ingreso a la secta, Magdalena Solís desarrolló una grave psicosis teológica, ya que era una fanática religiosa, sufría de delirios religiosos y delirios de grandiosidad, además de una marcada perversión sexual que se expresaba en el consumo de la sangre de sus víctimas (vampirismo) y en el terrible sadismo con el que perpetró sus crímenes (véase: sadomasoquismo), contando también prácticas de fetichismo y pedofilia.

La secta de los Hermanos Hernández:

A finales de 1962 y principios de 1963, los hermanos Santos y Cayetano Hernández, un par de delicuentes de poca monta, idearon una estafa, que ellos creyeron era brillante y sería la solución a todos sus problemas monetarios. Llegaron al pequeño pueblo de Yerba Buena (una comunidad marginada del norte de México, con un poco más de 50 habitantes, todos ellos sumidos en la pobreza extrema y en su mayoría analfabetos) y se autoproclamaron profetas y sumos sacerdotes de los «poderosos y exiliados dioses incas».

Les dijeron que «los dioses Incas, a cambio de adoración y tributos, les otorgarían tesoros escondidos en las cuevas de las montañas aledañas al poblado, (lugar donde también realizaban sus ritos); y que pronto vendrían a reclamar la potestad sobre su antiguo reino, y castigarían a los incrédulos.»
Los Hernández, por completo ignorantes de la mitología inca y prehispánica de Perú (empezando por el hecho de que los incas nunca habitaron México), convencieron a muchos de los habitantes de Yerba Buena quienes, presos de la ignorancia y la miseria, creyeron en tal absurdo. Así los Hernández fundaron una secta relativamente nutrida; exigieron a los adeptos tributos económicos y sexuales (tanto a mujeres como a hombres). Los Hernández pasaron de ser unos simples ladronzuelos a estafadores y esclavistas sexuales, que organizaban orgías durante las cuales usaban narcóticos.
El culto permaneció así funcionando sin problema durante un tiempo, después del cual los creyentes comenzaron a impacientarse al no ver cumplirse las promesas. Entonces, idearon un plan: fueron a Monterrey en busca de prostitutas que quisieran formar parte de la farsa, y ahí es cuando contactaron a Magdalena y su hermano, quienes accedieron.
Durante un ritual, presentaron (con ayuda de un truco de magia barato: una cortina de humo) a Magdalena Solís como la reencarnación de una diosa. Con lo que nadie contaba es que Magdalena Solís se lo creería.

Crímenes:

Poco después de entrar a la secta, Magdalena Solís tomó el mando. Para ese entonces dos adeptos, hartos de los abusos sexuales, quisieron abandonar la secta. Los demás creyentes, presos del miedo, los acusaron ante «los sumos sacerdotes». La condena de Solís fue clara: pena de muerte. Los dos infortunados fueron linchados por los aterrados adeptos.

«El ritual de la sangre»:

Posterior a estos dos primeros asesinatos, como es característico de los asesinos en serie, sus crímenes evolucionaron y se tornaron más violentos. Aburrida de las simples orgías, comenzó a exigir sacrificios humanos e ideó un «ritual de la sangre»: El sacrificado (que era siempre un miembro disidente) era brutalmente golpeado, quemado, cortado y mutilado por todos los miembros del culto. Posteriormente se le practicaba una sangría: la víctima era desangrada hasta morir. La sangre se depositaba en un cáliz mezclada con sangre de pollo (el ritual también incluía sacrificios animales y el uso de narcóticos como marihuana y peyote).
Solís bebía del cáliz y después daba a beber a los sacerdotes (los hermanos Hernández y Eleazar Solís) y, finalmente, daba a los demás miembros. Supuestamente esto les otorgaba poderes extra-naturales, y para terminar le sacaba el corazón al sacrificado.
Basándose en elementos, ahora sí, de la mitología azteca, aseguraban que «la sangre era el único alimento digno para los dioses; a través de ella preservaba su inmortalidad, «la diosa» necesitaba beber sangre para mantenerse eternamente joven». Así, supuestamente Magdalena Solís era la reencarnación de la diosa azteca Coatlicue.
Las carnicerías duraron seis semanas continuas del año de 1963, periodo en el cual 4 personas murieron de esta terrible forma. En los últimos sacrificios se llegó a extraer el corazón de las víctimas vivas.

Últimas víctimas:

Una noche del mes de mayo de 1963, un joven de 14 años de edad vecino de la localidad, Sebastián Guerrero, deambulaba por las cercanías de las cuevas en donde la secta de Solís realizaba sus ritos. Atraído por las luces y los ruidos que salían de una de las cuevas, entró a husmear; se encontró con un terrible espectáculo, y en silencio observó la atroz masacre que sufrió una pobre y desconocida víctima.6
Aterrado, corrió más de 25 kilómetros, desde Yerba Buena hasta la localidad de Villa Gran, lugar donde se encontraba la estación de policía más cercana. Exhausto y todavía en estado de shock, no acertó en dar ninguna otra descripción del «grupo de asesinos, que presas del éxtasis, se aglutinaban para beber sangre humana», como vampiros.
Los oficiales se rieron de las declaraciones balbuceantes de Guerrero, y las tomaron como los delirios de un muchacho perturbado o drogado. A la mañana siguiente, un oficial (el investigador Luis Martínez) lo escoltó a su casa y de paso podría mostrarle «donde había visto a los vampiros». Ese fue el último día que Sebastián Guerrero y Luis Martínez fueron vistos con vida.

Aprehensión y condena:

La policía, consternada por las desapariciones de Guerrero y Martínez, tomó el caso en serio, y ahí fue cuando se comenzó a hablar de una secta satánica. El 31 de mayo de 1963, la policía en conjunto con el ejército desplegaron un operativo en Yerba Buena. Detuvieron a Magdalena y Eleazar Solís en una finca de la localidad, los cuales tenían en su poder una considerable cantidad de marihuana. Santos Hernández murió abatido por las balas de la policía al resistirse al arresto. Cayetano Hernández fue víctima de sus propias mentiras: fue asesinado por uno de los miembros locos de la secta, llamado Jesús Rubio, que ante la crisis quiso poseer una parte del cuerpo de un sumo sacerdote para protegerse.
En pesquisas posteriores se encontraron, primeramente, los cadáveres descuartizados de Sebastián Guerrero y Luis Martínez, cerca de la finca donde fueron detenidos los hermanos Solís (a este último se le había extirpado el corazón, al estilo de los sacrificios aztecas), y después fueron hallados los cuerpos, también descuartizados, de las otras 6 personas, en las inmediaciones de las cuevas.

Magdalena y Eleazar Solís fueron condenados a 50 años de prisión, por tan solo 2 homicidios (los de Guerrero y Martínez), ya que no se les pudo comprobar su participación en los otros 6 asesinatos porque todos los miembros del culto detenidos se negaron a declarar.
Muchos de los miembros de la secta murieron abatidos en el tiroteo con la policía ya que, armados, se atrincheraron en las cuevas. Los que cayeron detenidos fueron condenados a 30 años de prisión por 6 cargos de asesinato en la modalidad de «homicidio en grupo o pandilla, o linchamiento», y su condición de analfabetismo y pauperismo sirvieron de atenuantes. No fue hasta años después que algunos exmiembros de la secta hablaron de los horrores del culto.

Moisés Acedo Codina, Morfopsicologías, Fisiognomías, Psicologías, Morfologías,

MORFOPSICOLOGÍA Y BREVE ANÁLISIS MORFOPSICOLÓGICO:

Sienes y ojos hundidos: esto produce ideas laberínticas y TOC, haciendo que la persona piense de forma recurrente en ideas fijas laberínticas, llegando a la locura en muchos casos.
Modelado abollado: es un contorno de entrantes y salientes huesudos. Produce extremo fanatismo, blanco o negro, amor u odio.
Pómulos muy dilatados: denota mucho amor propio, no dejándose doblegar por nada, e imponiendo la propia voluntad por las buenas o por las malas, que en su caso la voluntad era la de realizar y ordenar sacrificios.
Nariz cóncava: cuando la nariz apunta hacia arriba (del niño), significa capricho, inmadurez, imposición, autoridad, exigencia.
Signos de represión: pulsiones no satisfechas y no integradas de forma correcta en el pasado. Ira y rencor presentes.